domingo, 10 de marzo de 2013

Juventud de España, no construyan su futuro sobre justos agravios sino sobre audaces esperanzas

Durante una reciente audiencia del Parlamento español sobre la crisis de las hipotecas y los tantos compradores de vivienda excesivamente endeudados la activista Ada Colau expreso lo siguiente: 

"No puede ser que las personas más vulnerables tengan que vivir con las consecuencias de sus actos hasta la muerte, mientras que las grandes empresas no se hacen responsables y son rescatados con dinero público" 

Y, por supuesto, Ada Colau tiene toda la razón, y por supuesto cualquier persona dispuesta a justificar tal aberración debería ser expuesta al escarnio público, por toda la sociedad. 

No obstante, aún cuando se les reduzca las hipotecas a todos los españoles, hasta donde sus casas les represente al menos 1 euro en patrimonio, o se les permita entregar sus casas y liberarse de sus hipotecas sin consecuencias, los problemas del dónde trabajar, del qué comer, y en los últimos casos del dónde alojarse, persistirán. 

Y de eso se deriva lo que me representa un inmenso problema, y no sólo es España. 

Si los bancos son rescatados… ¿cómo pueden los reguladores ser tan estúpidos como para no permitir que los bancos ayuden rescatar a la economía? 

Lo pregunto por cuanto eso es precisamente lo que los reguladores impiden cuando le otorgan a los bancos irresistibles incentivos para prestarle a lo que se percibe como “absolutamente seguro” y mantenerse bien alejados de lo que se percibe como "riesgoso". 

Y digo eso por cuanto eso es precisamente lo que sucede cuando los reguladores le permiten a los bancos apalancar su capital inmensamente más cuando le prestan a “Los Infalibles” de lo que se les permite cuando le prestan a “Los Riesgosos”, como por ejemplo a pequeñas empresas, a empresarios y a proyectos inmobiliarios en problemas. 

A esta generación de reguladores bancarios excesivamente temerosos, se les olvido que una economía solida, no simplemente obesa, se construye más con inteligentes y audaces tomas de riesgo que con una testaruda y estúpida aversión al riesgo. 

Jóvenes de España, por favor no construyan una coalición de gobierno que busque construir su futuro en torno a los tantos agravios justificados que puedan existir, sino háganse un gran favor y busquen construir ese futuro sobre las base de muchas atrevidas y audaces esperanzas. 

Un amigo 

PS. Algunos puede que les digan… “Pero entonces vamos a tener aún más crisis bancaria”. ¡Olvídense! Excepto cuando por fraudes, absolutamente todas las crisis bancarias han resultado de préstamos exagerados a algunos de “Los Infalibles”, que no resultaron tales, y nunca jamás, de un exceso de préstamos bancarios a “Los Riesgosos”… es sólo que a los reguladores bancarios se les olvido ese detallito.

viernes, 15 de febrero de 2013

¿Cuántos jóvenes están desempleados en Europa sólo por Ustedes los reguladores bancarios? ¡MILLONES!

USTEDES, los reguladores bancarios europeos, decidieron que los bancos se les permitía tener un capital ínfimo cuando le prestan a aquellos ex ante percibido como absolutamente no riesgosos "Los infalibles", y este hecho discrimina de facto terriblemente a los acreedores bancarios que son percibidos como "Los Riesgosos", es decir aquellos sin un rating o aquellos con un rating no magnifico, es decir las pequeñas y medianas empresas y los emprendedores. 

Y USTEDES, con eso minan la vitalidad que puede suministrar aquellos actores que operando sobre las fronteras de la economía real nos hacen mover hacia delante, para no pararnos, para no caer. 

Así que USTEDES, reguladores de bancos europeos: ¿Tienen alguna idea de cuantos de nuestros jóvenes se encuentran sin trabajo y sin expectativas de empleo, y por lo tanto, sin expectativas poder de formar una familia sólo por sus regulaciones? 

Yo les digo: "MILLONES" ¡Vergüenza! 

Sinceramente, si los millones de jóvenes desempleados en Europa llegasen a realmente enterarse de cómo la estupidez de USTEDES le está bloqueando gran parte de su futuro, no me gustaría estar en sus zapatos. 

Ya es hora de que el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Financial Stability Board, arreen ya esa bandera izada por los baby-boomers del “porfa-mantennos-seguros-por-ahora” y después que venga el diluvio. 

PS. Y por cierto fueron USTEDES quienes provocaron la crisis actual, dándole a los bancos excesivos incentivos a construir posiciones a los que ex ante se consideraban "Los Infalibles", pero que ex post no resultaron tales, como títulos calificados AAA, bienes raíces en España, Grecia y mucho más por el estilo. 

PS. USTEDES se llenan la boca expresando creciente preocupación por el aumento de la brecha entre los que tienen y los que no tienen. ¿No entienden que una causa fundamental para que ese brecha aumente son sus regulaciones que favorecen a los ya favorecidos tanto por los mercados y los bancos, "Los Infalibles", y así discriminan en contra de "Los Riesgosos", los ya discriminados por los mercados y los bancos?

sábado, 2 de febrero de 2013

¡Malditos sean ustedes los reguladores bancarios!


Cuando veo a estos esperanzados jóvenes españoles haciendo lo mejor que pueden para mantener la cabeza en alto, y al mismo tiempo sé que tenemos las regulaciones bancarias que van en contra de la creación de empleo, me entra tal tristeza y tal rabia. 

Los actuales requerimientos de capital para los bancos, más capital cuando la percepción del riesgo de los activos del banco es mayor y menos capital cuando la percepción de riesgo es menor, puede sonar tan lógico, pero es en realidad una gigantesca estupidez. 

Primero, nunca, nunca ocurren crisis bancarias como resultado de excesivos prestamos bancarios a "Los Riesgosos" estos siempre, excepto por cuanto hay fraude, han resultado de excesivos préstamos a “Los Infalibles” y que luego no resultaron tales. 

En segundo lugar, estos requerimientos de capital discriminan a "Los Riesgosos", como las pequeñas empresas y los empresarios, yquienes son los que más actúan en los márgenes de la economía real, y representan una de las fuentes más importantes para construir la próxima generación de empleos. 

Y los reguladores están totalmente renuentes a aceptar que están profundamente equivocados y mucho menos rendir cuentas por ello. ¡Malditos sean ustedes los reguladores bancarios!

jueves, 24 de enero de 2013

La subsidiada tasa libre de riesgo

Una de las tasas teóricas y referenciales más importantes en el mundo de las finanzas, es aquella que se conoce como la "tasa libre de riesgo". Claro está, como no hay nada totalmente libre de riesgo, es normal, como aproximación, usar la tasa de interés que paga por el servicio de su deuda pública el país que se percibe teniendo la economía más sólida, por ejemplo Estados Unidos. 

Hoy quiero decirles que esa "tasa libre de riesgos" ha sido consciente o inconscientemente (ruego por lo segundo) manipulada por el Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria, ése que busca ser el administrador de riesgos bancarios del mundo. 

A ese comité se le ocurrió, y así impuso, unos requerimientos de capital a los bancos que dependen del riesgo de los distintos activos; principalmente del riesgo percibido por las agencias calificadoras de riesgo crediticio y a quienes tercerizaron el análisis crediticio. 

Al decretar lo anterior el comité ignoró por completo, conscientemente o sin pensarlo (ruego por lo segundo) que lo del riesgo percibido ya era considerado al momento de fijar las tasas de interés a cobrar, el monto de los préstamos y todos los demás términos, digamos que del numerador. En consecuencia, cuando entonces deciden que esa misma percepción de riesgo, también tiene que reflejarse en el capital, digamos que en el denominador, condenan a todo el sistema bancario a una sobredosis de riesgo percibido. 

Y aquello ha significado que todos quienes son percibidos como de mayor riesgo, sean países, empresas o ciudadanos, tengan que pagar tasas de interés más altas y recibir menos préstamos, de lo que hubiere sido el caso sin estas regulaciones.

E igualmente todos quienes se perciben como de menor riesgo, países y empresas con altas calificaciones de riesgo, pagan tasas de interés mucho menores y reciben muchos más préstamos, de lo que hubiere sido el caso sin estas regulaciones. 

Y lo anterior distorsionó y dislocó las economías mundiales a más no decir. No solamente al estimular una peligrosa sobrepoblación de los puertos seguros, sino además al ignorar que la toma de riesgos es el oxígeno de todo desarrollo, y el que los "no riesgosos" de hoy, fueron casi siempre los "riesgosos" del ayer. 

Y lo anterior significa que la "tasa libre de riesgo" que hoy creemos observar en el mercado, en realidad es la "tasa libre de riesgo menos el valor del subsidio regulador del Comité de Basilea". 

Y lo anterior significa que los instrumentos de vuelo que usan los mercados y los bancos centrales en el mundo, hoy simplemente no dan las mediciones correctas. 

¿Cómo es esto posible? "Uno tiene que pertenecer a la intelligentsia para creer cosas como esas: ningún hombre común sería tan tonto", George Orwell, Notas sobre el Nacionalismo, 1945. 

O, como hubiese explicado Patrick Moynihan: "Hay algunos errores que sólo quienes tienen un doctorado, un Ph.D., pueden cometer".

domingo, 30 de diciembre de 2012

El casino bancario manipulado

Aunque a veces no lo parezca, Venezuela sigue formando parte de la economía mundial, por lo que me permito de nuevo tocar el tema de las malas regulaciones bancarias. Por cuanto muchos adjudican la crisis bancaria, en Europa y los Estados Unidos, a que los bancos actuaban como unos casinos, les explicaré las alternativas de préstamos e inversiones que un banco puede hacer, en términos de dos de las apuestas en una mesa de ruleta.


En ruleta hay la "apuesta segura", a negro o rojo, que paga 1 a 1 y la "apuesta arriesgada", a cualquier número, y que pagan 35 a 1. Ambas apuestas tienen un rendimiento esperado idéntico, aun cuando en el caso de la ruleta éste siempre resulta ser negativo, por cuanto la casa gana cuando sale el cero. 

Pero imagínense que de repente un Comité de Basilea para la Supervisión de Ruleta, se preocupó que algunos jugadores hacían demasiadas "apuestas arriesgadas" y que perdían todo su dinero muy rápido, y lo cual podría reflejarse muy mal en ellos como autoridad reguladora , y por lo que decidió hacer algo al respecto. 

Y a tal fin, tal Comité decretó Ruleta Basilea II y el cual, con el fin de mantener a los jugadores jugando más tiempo y no perderlo todo tan rápido, elevó el dividendo de una "apuesta segura" cinco veces, a 5 a 1, mientras que el dividendo de una "apuesta arriesgada" seguía siendo 35 a 1. 

¿Y qué paso? ¡Lo que tenía que pasar! Todos los jugadores corrieron a hacer "apuestas seguras, y ya nadie hacía las "apuestas arriesgadas", por cuanto éstas ya no tenían sentido. 

Y los jugadores se emocionaron con sus ganancias, y apostaron más que nunca, a lo rojo o negro, a lo seguro, y así que, cuando de repente apareció el cero, como tarde o temprano tenía que ocurrir, se perdieron las fortunas más grandes, hasta el punto tal que el casino tuvo que hasta pagarles el taxi a casa. 

De igual manera, antes de las regulaciones bancarias de Basilea, todos los préstamos bancarios o alternativas de inversión, le producían al banco el mismo retorno esperado sobre capital, ajustado por el riesgo percibido y el costo de transacción, por cuanto eso es lo que suele resultar de un mercado libre y competitivo. 

Pero hoy, de acuerdo a Basilea II, cuando un banco le presta a los "infalibles", tales como "sólidos países soberanos" y a poseedores de una calificación de crédito triple-A, sólo se les requiere mantener un 1.6 por ciento en capital, lo que significa un apalancamiento de capital autorizado de 62.5 veces a 1. Y eso resulta ser cinco veces mayor que el apalancamiento permitido cuando los bancos le prestan a "los riesgosos", tales como medianas empresas, y para lo cual los bancos deben mantener un 8 por ciento en capital, o sea un apalancamiento de sólo 12.5 a 1. 

Esta manipulación de las expectativas de retorno de la banca, y que elevó de una manera inmensa la rentabilidad de los bancos al prestarle a los "infalibles" comparado con prestarle a "los riesgosos", garantizo que cuando ocurrió el "cero bancario", el que algunos "infalibles" no eran tan infalibles, los bancos se encontrasen desnudos sin capital. Y mucho peor, eso también le imposibilita a los bancos a realizar su vital función de asignación de recursos económicos con eficiencia. 

Y lo más triste es que a los cinco años después del desastre en 2007-08, la manipulación de las expectativas de rendimiento de la banca aún no es objeto de debate; y la próxima Basilea III, con requisitos de liquidez que también están en función del riesgo percibido, solo amenaza empeorar las distorsiones.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sr. Regulador de Bancos: ¿Tiene un empleo en una empresa triple A un mayor valor para la sociedad que uno en una pequeña empresa “riesgosa”?

En la actualidad, por sus acciones, Usted claramente responde "Sí" a esta pregunta. 

El hecho es que con sus requerimientos de capital para los bancos basado en los riesgos percibidos, el acceso al crédito bancario para quien este percibido como “riesgoso” se hace mucho más difícil y costoso de lo normal, mientras que, para uno de sus “infalibles”, ese mismo acceso se hace mucho más fácil y barato de lo normal. 

Eso sencillamente no tiene sentido y distorsiona por completo la función de una asignación eficiente de recursos económicos de nuestros bancos. 

Son justamente "los riesgoso", las pequeñas empresas y emprendedores, quienes más necesitan del acceso al crédito bancario en condiciones de mercado que sean justas, y es también esos mismos prestatarios, quienes tienen las mayores posibilidades de crear las próximas generaciones de empleos. 

Además: ¿Por qué un banco tiene que tener más capital cuando le presta a una pequeña empresa que genera empleos en el sector privado que cuando le presta a un gobierno que crea empleos en el sector público? 

Sr. Regulador Bancario, si yo fuese un joven europeo, con pobres perspectivas de empleo, le patearía el culo, lo más fuerte posible. Sus regulaciones discriminan odiosamente a favor de "Los infalibles" y en contra de "Los Riesgosos"... y con ello en contra del futuro mío.

jueves, 8 de noviembre de 2012

“Los Infalibles” vs. “Los riesgosos”

En Venezuela ustedes conocen mi obsesión en lograr que las resultas petroleras se repartan directamente a la población, para así hacer viable una real democracia.

Fuera de Venezuela, mi obsesión es la de pelear contra unos desastrosos paradigmas de regulación bancaria, y que están derrumbando las economías. Acepto que el tema les puede resultar algo surrealista en la Venezuela de hoy; aún así espero sigan leyendo.

En esencia, lo que objeto, es que los reguladores le permiten a los bancos tener mucho menos capital propio cuando invierten el dinero de los depositantes en activos considerados menos riesgosos, que cuando lo invierten en activos considerados como más riesgosos.

Tal hecho, y que reconozco les puede sonar como algo lógico, causa la distorsión de elevar inmensamente el retorno sobre capital bancario posible, cuando éstos le prestan a lo que oficialmente se considera de bajo riesgo, comparado con el que pueden obtener prestando a lo considerado como riesgoso.

Por ejemplo, para prestarle a "Los infalibles", tales como lo que cuenta con una calificación de riesgo AAA, o países soberanos dizque sin problemas, los bancos solo necesitan tener el 1.6% en capital; o sea puede apalancar su capital 62.5 veces a 1. Mientras que, para prestarle a "Los riesgosos", tales como pequeñas empresas, a los bancos se le requiere tener un 8 % de capital, cinco veces más, o sea el apalancamiento se limita a 12.5 a 1.

Un 1 por ciento de margen neto después de costos y riesgos, prestados a "Los infalibles", le produce al banco un retorno del 62.5% anual mientras, que ese mismo margen, derivado de prestarle a "Los riesgosos", sólo les produce un 12.5%. ¿Qué "riesgoso" puede competir con eso?

Y la determinación sobre quién es quién, infalible o riesgoso, es de unas pocas humanamente falibles calificadoras de crédito. En septiembre 2002, aquí mismo, en un artículo titulado "Lo riesgoso del riesgo país" escribí:

"Si se subestima el riesgo país, ese país quedará inundado de préstamos y endeudado hasta el tequeteque, para luego enfrentar una ola de ajustes. Si se exagera el riesgo país, eso aumentará la tasa de interés que debe pagar y dificultará su acceso a los mercados, hasta tal punto que la equivocada calificación, podría terminar siendo verdad. En todo caso, ambos extremos, acarreará hambre y miseria humana".

Un ejemplo, Grecia. Hasta hace poco era considerada como uno de "Los infalibles" por lo cual la banca, encantada, le prestaba para ganarse una bola de retorno sobre capital, hasta que, naturalmente, le prestaron excesivamente. Y así ahora Grecia pasó a ser de "Los riesgosos", y nadie le quiere prestar, y a los bancos ni siquiera les queda el capital con qué hacerlo, aun cuando así quisiesen.

Pero no es solo que estas regulaciones condenan a los puertos seguros quedar peligrosamente sobrepoblados, sino además que las bahías algo peligrosas, pero que aún así pueden producirnos beneficios, tales como creación de empleos, se quedan sin explorar.

Cuando se saca cuentas sobre el costo del desastre financiero-bancario que azota a Estados Unidos y Europa, el mayor costo puede estar representado por las oportunidades que no se financiaron, debido a estas regulaciones que subsidian a "Los infalibles" y gravan a "Los riesgosos".

En términos de beisbol estas regulaciones equivalen a permitirles a los bateadores calificados como excelentes, el tener 5 strikes antes de cantarles un ¡Out!, mientras que, a bateadores malosos como yo, al primer strike nos retiran.