domingo, 25 de octubre de 2015

Los reguladores bancarios del Comité de Basilea son unos irresponsables locos sueltos.

Estos son datos que se encuentran en la web:

La tasa de mortalidad por cada 100 millones de millas del vehículo viajado en motocicletas es 21,45
La tasa de mortalidad por cada 100 millones de millas del vehículo viajado en coches es 1,14
En 2011 en los EE.UU., 4.612 personas murieron en accidentes de motocicleta
En 2011 en los EE.UU., 32.479 personas murieron en accidentes de vehículos

Asi que, a pesar que viajar en moto es 20 veces más riesgoso que en coche, los coches causan aproximadamente 7 veces más muertes que las motos.

Eso es, por supuesto, porque a mas riesgoso algo se percibe, más cuidado se toma.

Ahora bien los reguladores decidieron requerirle a los bancos tener mayor capital cuando le prestan a las riesgosas motos de la economía, las PYME y los empresarios, que cuando le presta a los seguros carros, los conductores de automóviles, los soberanos y las empresas con calificaciones crediticia altas… a pesar de que es mucho mas probable que los préstamos excesivos claramente peligrosos, se le otorguen a los últimos.

Además, como el capital que debe tener un banco es antes que nada para permitirle una cierta cobertura contra pérdidas inesperadas, basar esos requerimientos en las perdidas crediticias esperadas, no tiene ni pies ni cabeza.

Y comenzar a regular la banca sin siquiera definir su propósito, como el de adjudicar de manera racional el crédito bancario a la economía real, es el colmo de las irresponsabilidades.


domingo, 18 de octubre de 2015

No es posible salir de la crisis económica mientras el riesgo crediticio sea exageradamente considerado


Y yo, su algo menos joven profesor de finanzas en la Universidad Metropolitana (1974) le respondo:

Querido Moisés, mientras los reguladores bancarios insistan en esa tontería de basar sus requerimientos de capital que los bancos deben tener para enfrentar perdidas inesperadas, en las perdidas esperadas por riesgos de crédito, no hay manera que el mundo logre salirse de forma sostenible de la crisis. 

Esas regulaciones ordenan a más riesgo crediticio percibido, mayor el capital que debe tener la banca – y a menor ese riesgo menor el capital. 

Aun cuando eso te pueda sonar lógico, no lo es. Eso por cuanto los bancos ya consideran los riesgos crediticios que perciben para fijar sus tasas de interés y montos de créditos, y por lo tanto, cuando los reguladores usan las mismas percepciones de riesgo crediticio para establecer sus requerimientos de capital, los riesgos percibidos de riesgo crediticio terminan siendo considerados doblemente. 

Y, no importa cuan perfectamente esté percibido un riesgo crediticio, si es excesivamente considerado llevará a una equivocada decisión crediticia. 

Además no cabe la menor duda que lo que se percibe como absolutamente seguro, tiene un potencial mucho mas grande de producir perdidas inesperadas que lo que ya se percibe como riesgoso. 

Las regulaciones actuales son tan pero tan locas que la única manera como la percepción del riesgo crediticios resulte en una correcta adjudicación de créditos a la economía real, es que tales percepciones sean adecuadamente equivocadas… que lo seguro sea mas seguro de lo que se percibe, y que lo riesgoso sea mas riesgoso que lo que se percibe. 

El hecho de haber de tal manera considerado excesivamente el riesgo crediticio, exigiendo a los bancos tener mucho mas capital social cuando le prestan a alguien riesgoso que cuando le prestan a alguien dizque seguro, ha resultado en que la banca financie demasiado generosamente lo percibido o declarado como seguro, y se abstenga de financiar lo “riesgoso”, como las PYMES y los emprendedores. 

Y a sabiendas que la voluntad de toma de riesgo es elemento indispensable para empujar el desarrollo de una economía, pues ya deberíamos poder estimar lo que esa tonta aversión al riesgo crediticio del regulador bancario nos trae. 

Y lo mas triste de todo, es que todo eso resulta completamente inútil. Todas las grandes crisis bancarias del mundo han sido consecuencia directa de excesivas colocaciones en activos equivocadamente considerados como seguros, y jamás de excesivas colocaciones en activos correctamente identificados como riesgosos. 

Recibas un abrazo, 

Per

sábado, 16 de mayo de 2015

Con el Acuerdo de Basilea, 1988, en Washington, el Estatismo, entro por la puerta de las regulaciones bancarias.

En 2004 en una carta publicada por el Financial Times escribí: "Los reguladores bancarios en Basilea, puede que sin saberlo, están controlando los flujos de capital del mundo. ¿Cuándo se darán cuenta del daño que hacen al favorecer tanto el crédito bancario a los gobiernos?"

En 1988 el Socialismo o el Estatismo o el Comunismo, dio un paso gigantesco hacia adelante cuando, un año antes de la caída del muro de Berlín, el Comité de Basilea, a la calladita, aprobó lo siguiente:

Para fines de establecer los requerimientos de capital para la banca, el peso de riesgo del ciudadano ("We the People") seria de 100% mientras que el del Soberano, del Estado seria de 0%.

Como el requerimiento de capital básico para ese es momento era el 8%, eso significaba que la banca podía apalancar su capital 12.5 a 1 (100/8%) mientras que si le prestaba al Soberano no necesitaba mantener capital.

Eso significo de facto que el regulador considero que el Estado sabe darle un muy mejor uso al crédito bancario que la ciudadanía.

¡Y nadie dijo pio! En 1989, mas bien muchos se dedicaban a criticar "El Consenso de Washington"

Y con una desfachatez increíble siguieron echándole la culpa de todos los males al neoliberalismo

sábado, 26 de julio de 2014

Cantautores, les toca salvar España. Ayúdenme, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, José María Cano, José Luis Perales y los demás.

España, por haber aceptado las regulaciones bancarias emitidas por el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria del G10 introdujo, mediante los requerimientos de capital de bancos basados en la percepción de riesgos crediticios, y como si esa percepción ya no era lo suficientemente considerada, un tremendo incentivo a los bancos para prestarle a los infalibles y olvidarse de prestarle a los riesgosos, tales como sus medianas pequeñas empresas y demás empresarios.

Eso, que de hecho castró a la banca española, asegura que ésta ya no tome los riesgos que se requiere para financiar el futuro de sus jóvenes y sólo se dedique a refinanciar el pasado de sus viejos.

Llevo mucho más que una década advirtiendo sobre esto, hasta como Director Ejecutivo en el Banco Mundial, sin éxito alguno, puesto que le resulta muy difícil a los reguladores aceptar que lo que hoy ven como riesgoso fue lo que ayer vieron como seguro... y más difícil entender que lo que hoy pueden ver como lo riesgoso puede ser lo seguro que les salvan el futuro.

En tal sentido me dirijo a Ustedes, cantautores y poetas de España… por favor ayúdenme con sus poesías, encontrar las palabras que venza esta la tan malentendida aversión al riesgo.

"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas." Séneca

jueves, 24 de julio de 2014

Mi carta al Rey Felipe VI

Hace unas semanas, durante su juramentación como Rey, oí a Felipe VI expresar una profunda preocupación por transmitir un mensaje de esperanza a los jóvenes desempleados en España.

El día siguiente, en su primer día de trabajo, y con la misma fe con la cual uno poner a flotar una botella con una carta por los océanos, le coloque en la red un mensaje al Rey. Para darle un empujoncito a esa botellita, hoy les refiero algo de su contenido.

Como puede no sorprenderles, le indicaba al nuevo Rey el inmenso daño que le hace a la economía las regulaciones bancarias de Basilea, fundamentadas en permitirles a los bancos mantener mucho menos capital propio contra activos considerados como "seguros", que contra activos considerados como riesgosos.

Eso hace que los bancos puedan apalancar mucho más su capital prestándole a lo seguro y, por lo tanto, ganan mucho más altos rendimientos ajustados por riesgo prestándole a lo "seguro"... y por lo cual ya no le prestan a "los riesgosos"... en otras palabras a las pequeñas y medianas empresas y a los emprendedores en general... justo a quienes más posibilidades tendrían de crear la nueva generación de empleos que tanto necesitan y merecen nuestros jóvenes.

Los "seguros" de hoy fueron casi todos los "riesgosos" de ayer. Las regulaciones han castrado a los bancos, especialmente los de Europa, los cuales ya no financian el futuro riesgoso sino que solo se dedican a refinanciar el pasado seguro.

Y lo más triste es que tales regulaciones no sirven para disminuir el riesgo de severas crisis bancarias. Todo lo contrario. Por cuanto las crisis bancarias siempre han resultado de un exceso de préstamos bancarios a lo que ex antes se consideraba como muy seguro, pero que ex pos resultaron muy riesgosos... y jamás de un exceso de préstamos a los riesgosos, lo único que aquello garantiza es que cuando ocurra una crisis, ésta agarre a los bancos desnudos en pelota, sin capital.

Como por ejemplo, la actual crisis. Las más importantes pérdidas se originaron en activos súper seguros contra los cuales los reguladores permitían a los bancos mantener un capital propio ínfimo, tal cual los bonos AAA garantizados con hipotecas al sector subprime de Estados Unidos, o las hipotecas en España... o hasta mantener cero capital... como cuando los bancos le prestaban a Grecia.

El requerirles a los banqueros mantener más capital cuando les prestan a los riesgosos, es como obligarles a los niños comer brócoli cuando comen espinacas. El permitirles a los banqueros mantener menos capital al prestarles a los "absolutamente seguros", es como darles a los niños helados... si se comen la torta de chocolate.

Espero que mi mensaje le llegue a Felipe VI y que comprenda que la banca en su país ha sido obligada a ser mucho más temerosa de lo necesario... y si hay algo que los jóvenes necesitan saber, es que su país acepta correr los riesgos necesarios para que ellos puedan tener futuro... no evadir los riesgos que unos reguladores bancarios consideran necesario... como para asegurar sus propias pensiones.


PS. No es la primera vez que le escribo una carta a un monarca. En 2009 The Phnom Penh Post me publicó una carta al rey Norodom Sihadoni de Camboya, escrita con ocasión de haberse descubierto petróleo ahí. Como podrán sospechar en ésa le rogaba al Rey ayudar entregar las resultas petroleras al pueblo de Camboya, y no centralizar tanto poder en manos de los sábelo-todo-agárralo-todo de turno.


jueves, 26 de junio de 2014

Hoy, 10 años de la firma de Basilea II

¿Y qué interés puede tener para nuestra Venezuela de hoy, que el 26 de junio de 2004, el G10 aprobase las regulaciones bancarias conocidas como Basilea II?

Pues ese día, unos supuestos expertos reguladores, decidieron que era mucho más importante la estabilidad de los bancos, que el crecimiento económico que podía resultar de los bancos tomar los riesgos de prestarle a quienes podrían considerarse como crediticiamente riesgosos. Y como cuando una bicicleta se para se cae, igual las naciones se estancan y se caen, cuando dejan de tomar riesgos.

En tal sentido, por lo menos en nombre del mundo occidental, ese día los reguladores lanzaron el grito del "¡Ya basta... hasta aquí llegamos!"... y comenzó la rodada cuesta abajo. Y eso como entenderán, no es poca cosa. Eso es algo que en Venezuela también nos afectará mucho, de una manera u otra.

Explico: El pilar de Basilea II es que se le permite a los bancos mantener mucho menos capital patrimonial contra préstamos otorgados a clientes percibidos como absolutamente seguros, que contra préstamos a quienes se consideran riesgosos. Y como los perceptores fundamentales de riesgos, se designo a las agencias calificadoras de riesgo crediticio.

Pero, al ignorar que tales riesgos ya estaban considerados en las tasas de interés, en el monto de los préstamos y en las demás cláusulas, el resultado fue permitirle a los bancos ganar mucho más altos rendimientos ajustados por riesgo sobre capital, al prestarle a los "infalibles soberanos", al sector viviendas y a quienes poseían calificaciones crediticias AAA, que al prestarle a "los riesgosos", las pequeñas y medianas empresas y los emprendedores.

Y por lo cual, tal como lo veo, desde ese momento los bancos dejaron de financiar el futuro más riesgoso, para limitarse a refinanciar un pasado más seguro.

De hecho tomó pocos años para que los bancos en consecuencia le prestasen demasiado a lo que ex ante era percibido como seguro, como a Grecia o al sector inmobiliario en España, o invirtiendo en los títulos calificados AAA respaldados por hipotecas al sector "subprime"estadounidense. Todo lo cual resultó en la reciente crisis financiera del Atlántico Norte.

Y desde aquel fatídico día nuestros empresarios riesgosos, aquellos quienes más nos deben interesar que tengan un acceso competitivo al crédito bancario, lo tienen menos. Muy especialmente cuando los bancos se quedaron con poco capital, después que muchos de esos créditos "seguros" y para los cuales a los bancos se le requerían tener poco capital, se tornaron sumamente riesgosos.

Y aquí estamos 10 años más tarde, y el problema de la distorsión en la asignación de los créditos bancarios que estas regulaciones producen, ni siquiera se ha comenzado a discutir.

Y en consecuencia la reciente liquidez inyectada en la economía, por los bancos centrales con su flexibilización cuantitativa, y por los gobiernos con sus déficits, se convirtió en una dieta sólo basada en "seguros" carbohidratos y grasas, y nada de "riesgosas" proteínas. Y por lo que ahora, en Europa y en los Estados Unidos, no se ve un crecimiento económico muscular, sólo algo de una obesa hinchazón.

Los actuales reguladores bancarios, como baby-boomers, con sus jubilaciones a la vuelta de la esquina, reaccionaron ante sus propios monstruos del corto plazo, sin siquiera establecer si existe una causalidad entre los préstamos bancarios a los que ex ante son percibidos como riesgosos y las crisis bancarias. ¡Qué traición a los jóvenes desempleados!

El Universal

viernes, 20 de junio de 2014

Carta pública al Rey Felipe VI de España, en su primer día de trabajo, sobre las regulaciones bancarias que discriminan a muchos de sus súbditos.

Estimado Rey Felipe VI de España. 

No soy su súbdito, pero por cuanto durante unos dos breves años fui honrado con ocupar como Director Ejecutivo la silla que junto a siete otros países representaba a España en el Banco Mundial, y por muchas otras razones que no vienen al caso, me preocupo por el bienestar de España.

Hoy, después de haber oído unos párrafos de su discurso de ayer y que me indica que puede Usted estar interesado en el tema que tocaré, guindo esta carta en la red con la misma esperanza que le llegue que podría tener de introducirla en una botella y ponerla a navegar por los océanos… pero quien sabe :-)

El mensaje que le deseo hacer llegar es que todos aquellos súbditos suyos que no pueden obtener las mejores calificaciones crediticias, entre otro por el costo que solo ese proceso implica, están siendo odiosamente discriminados en su acceso al crédito bancario, no sólo por los banqueros, lo cual sería natural y tradicional, pero en este caso, y sin ninguna justificación, por los reguladores bancarios.

Aquello ocurre por cuanto al permitir los reguladores a la banca mantener un capital accionario muchísimo menor cuando financian a un “infalible” que cuando financian a un “riesgoso”… lo cual se traduce en que los bancos obtienen un rendimiento ajustado por riesgo mucho mayor sobre su capital financiando los infalibles que financiando los riesgosos… lo cual resulta en que los infalibles obtienen más crédito a menores tasas que lo normal, mientras que los riesgosos reciben menos créditos y a tasas comparativamente más altas que lo normal.

Y tal discriminación regulatoria se hace especialmente pesada en épocas cuando la banca anda extremadamente escasa de capital social, especialmente por haber sufrido grandes pérdidas en actividades consideradas como no riesgosas y para las cuales le era permitido tener muy poco capital.

Y como consecuencia directa de todo esto una multitud de empresas medianas y pequeñas, así como emprendedores, no tiene ese justo acceso al crédito bancario que les permitiría crear las fuentes de trabajo que tanto necesita la juventud de España, para no volverse una generación perdida.

No deseo quitarle más tiempo, si desea puede encontrar mucho más sobre el tema en este mismo sitio, y por supuesto me sitúo a sus órdenes. No obstante, antes de despedirme, permítame explicarle la razón por la cual sostuve anteriormente que esta discriminación regulatoria es totalmente injustificada.

Simplemente resulta que en la historia jamás se ha desatado una crisis bancaria significativa como resultado de un exceso de préstamos a los que eran considerados como riesgosos, todas tales crisis han resultado de excesivos prestamos a los que se consideraban como muy seguros desde un punto de vista crediticio, como puede ser el sector inmobiliario, la AAAristocracia o, perdóname por tener que recordarlo, uno que otro soberano infalible.

Majestad, pídale solo a los reguladores que le expliquen donde rayos encuentran ellos la causalidad entre un prestamista ser calificado ex ante como riesgoso, desde el punto de vista crediticio, y la quiebra de bancos.

¿De por qué no hablo directamente con los reguladores? Lo he tratado por más de una década… en cientos de ocasiones…por todas las vías posibles… pero quienes se creen genios no les gusta oír sobre la posibilidad de que estén totalmente equivocados. Quizás Usted pueda tener más suerte… por lo menos al estar comenzando este su primer día de trabajo como Rey.
Por cierto… ¡Buena suerte!

Atentamente,

Per Kurowski

@PerKurowski

Nota: Mientras esta carta viaja por la red se agradece toda sugerencia para que, de llegarle a las manos de Felipe VI, por lo menos cumpla con las formalidades más básicas.

jueves, 19 de junio de 2014

El control de capitales que el FMI apoya

Abrumado por lo que pasa en mi país, hago una breve pausa para referirme a la guerra que incompetentes y pusilánimes reguladores del Comité de Basilea, han declarado contra lo que ellos consideran es el riesgo de los bancos.

El pilar de sus actuales regulaciones bancarias, son los requerimientos de capital accionario que debe mantener la banca contra distintos activos, de acuerdo al riesgo crediticio percibido.

Por ejemplo las reglas Basilea II permite a los bancos prestarle inmensas sumas a soberanos "infalibles", con cero capital; a privados calificados como AAA, contra solo 1.6% de capital; mientras que, por los pequeños préstamos a empresas o emprendedores, se les exige tener un 8% de capital.

Por cuanto el riesgo crediticio que se percibe ya es considerado por los bancos en las tasas de interés que cobran, lo anterior resulta en que los bancos puedan ganar tasas de retorno ajustadas por riesgo sobre capital mucho más altas cuando le dan crédito a los "seguros" que cuando se lo dan a los "riesgosos".

Y como consecuencia la cartera de los bancos cada día se concentra más en lo que se percibe como seguro, mientras que el crédito bancario a lo riesgoso, ese crédito tan necesario para financiar nuestro futuro, cada día se hace más escaso.

Si uno se asegura contra todos los riesgos, uno corre el riesgo que después de pagar todas las primas de seguro, ya uno no tenga con qué comer. En tal sentido siempre le recuerdo a quienes analizan riesgos que primero definan cuáles son los objetivos más importantes, para así mejor entender cuáles son los riesgos que no pueden dejar de asumir.

Los ciudadanos tenemos un interés vital en que los créditos bancarios se adjudiquen a la economía real de manera eficiente, por cuanto de ello dependerán las futuras fuentes de trabajo. Y por lo tanto, el evitar correr el riesgo de que los bancos quiebren, nunca debería incluir algo que le dificulte a la banca distribuir adecuadamente sus créditos.

De repente si el capital bancario requerido fuese algo menor para proyectos que tuviesen unas buenas calificaciones sobre su potencial de generar nuevas y distintas fuentes de trabajo, lo entendería... pero, para solamente evitar el riesgo de quiebra de unos bancos, jamás.

Y aun cuando esas regulaciones de facto funcionan como un control de capitales, canalizando los créditos bancarios hacia los "seguros" y alejándolos de los "riesgosos", el Fondo Monetario Internacional, ese que tanta historia tiene oponiéndose a los controles de capital, ni siquiera se da por entendido.

Claro está, el FMI tiene entre sus responsabilidades explícitas el buscar asegurar la estabilidad financiera, por lo cual puede haber confundido eso con el evitar las quiebras de algunos bancos. No obstante aún si así fuere, un simple estudio empírico sobre las causas de las crisis bancarias, le hubiese indicado que estas jamás resultan de excesos de préstamos o inversiones en aquello que se percibe riesgoso, pero exclusivamente de excesos en lo que ex ante se creía absolutamente seguro, pero que ex post no lo es.

Y el Banco Mundial es cómplice del silencio. Como el primer banco de desarrollo del mundo debería saber que sin arriesgarnos a abrir las puertas tras las cuales, con suerte, podamos conseguirnos lo que ayude impulsarnos hacia adelante, sólo quedaremos atascados en el pasado.

Hoy, cuando el tema de la desigualdad está tan de moda, no ignoremos que el discriminar contra los más débiles, los más riesgosos, solo puede aumentar la desigualdad.

jueves, 8 de mayo de 2014

Bancos regulados a punta de ideología

En 2004 escribí en el Financial Times: "Los reguladores bancarios en Basilea, puede que sin saberlo, están controlando los flujos de capital del mundo. ¿Cuándo se darán cuenta del daño que hacen al favorecer tanto el crédito bancario a los gobiernos?"

En mayo de 2014, en Brookings Institute, Washington, discutiéndose el libro de Jean Pisani-Ferry, "La crisis del euro y sus consecuencias" , Jörg Decressin, el subdirector del Departamento de Europa del Fondo Monetario Internacional, FMI, se atrevió dar luz del porqué de aquello... ¡Al fin!... Dios me lo guarde.

Mi pregunta: "En Suecia se canta un salmo que ruega "Dios háganos audaces". Y la toma de riesgos es fundamental en el haber llevado a Europa a donde llegó. No obstante, en junio de 2004, el Comité de Basilea introdujo requerimientos de capital basados en riesgos percibidos, lo cual subvenciona la aversión al riesgo y grava la toma de riesgos.

Por ejemplo, un banco alemán, al prestarle a un empresario alemán debe mantener un 8 por ciento de capital (patrimonio), pero al prestarle a su gobierno, o a Grecia, no se le exige tener capital. Eso distorsiona la asignación del crédito bancario en toda Europa. El libro no menciona ese problema. ¿Algún comentario?"

Su respuesta: "Usted plantea una buena pregunta y una respuesta a ésta gira en torno a:

¿Cree usted que los gobiernos tienen una función estabilizadora en la economía?

¿Cree usted que el gobierno es fundamentalmente algo bueno?

Si eso es lo que usted cree, entonces no tiene necesariamente sentido requerirle a los bancos capital sobre las compras de deuda soberanas; ya que se cree que el gobierno al final debe actuar como un estabilizador cuando el sector privado esté huyendo del riesgo; que es cuando el gobierno tiene que ser capaz de intervenir; y lo último que queremos entonces es que la gente también liquide la deuda pública y, básicamente, no sé lo que haría...comprar oro.

Si por el contrario su opinión es que el gobierno es el problema, entonces usted si requeriría capital, por lo que todo depende de donde se encuentra usted [ideológicamente] parado.

Creo que el tema de los gobiernos siendo el principal problema, era en gran medida una historia de la década de los setenta, y hasta cierto punto de los ochenta. Los problemas que hoy nos ocupan son más los problemas en el sector privado, se trata de excesos en los préstamos privados, algo que ha demostrado ser muy difícil para nosotros controlar. Tenemos esperanzas en el uso de instrumentos macro-prudenciales, pero éstos no han sido probados, y sólo el futuro dirá cómo tratar con ello cuando nuevos booms crediticios evolucionen". Fin de cita.

El autor Jean Pisanny-Ferry dijo estar de acuerdo con aquello y ahí lo dejó.

¡No Decressin! No se trata de gobierno o de privado, se trata del equilibrio entre los dos, el cual está roto.

Y no pude repreguntar: ¿Dice Ud. que hay que apoyar a los empréstitos del gobierno ex ante, para que el gobierno puede ayudarnos mejor ex post? ¿No trae eso que cuando verdaderamente necesitemos al gobierno, éste no va a ser capaz de ayudar, por cuanto entonces el mismo ya estaría demasiado endeudado... como Grecia?

¿Quién autorizó a los reguladores regular la banca con su ideología?

¿Y qué decir a quienes sostienen que el FMI es un bastión del neoliberalismo?... ¿Sólo una fachada tipo Potemkin?

Europeos, la reforma estructural más necesaria para que Europa crezca, es desechar los actuales reguladores con su tonta aversión al riesgo y su ideología pro-gobierno y anti-ciudadana.

jueves, 6 de febrero de 2014

Un capital bancario requerido absurdo

Los bancos se protegen de los riesgos de las pérdidas que perciben, con los intereses que cobran, los montos que arriesgan y las demás condiciones. Y si un banco no logra aquello, simplemente no sabe lo que hace y es mejor para todos que quiebre y desaparezca.

En tal sentido lo que verdaderamente puede poner en peligro todo el sistema bancario son las pérdidas no esperadas, así como factores externos tales como políticas gubernamentales equivocadas, por ejemplo locuras macroeconómicas.

No obstante lo anterior los reguladores del Comité de Basilea decidieron, en 2004, con Basilea II, que los bancos mantuviesen capital en función de los riesgos percibidos, o sea, en función de las pérdidas esperadas.

Y por lo cual las pérdidas esperadas se consideraron doblemente, mientras que las peligrosas pérdidas no esperadas y las locuras gubernamentales, no se tomaron en cuenta para nada.

Y a cuenta de lo anterior los reguladores permitieron a los bancos mantener mucho menos capital contra activos percibidos como "absolutamente seguros", que contra activos percibidos como "riesgosos".

Y, por ende, hoy los bancos ganan un retorno sobre capital ajustado por riesgo percibido mucho más grande prestándole a "Los Infalibles", que prestándole a "Los Riesgosos", tales como a las medianas y pequeñas empresas, los empresarios e innovadores.

Y para colmo, como los requerimientos de capital no varían con respecto a la composición de la cartera del banco, no se considera el peligro de una excesiva concentración de riesgo en lo absolutamente seguro, ni tampoco los beneficios derivados de una diversificación entre lo riesgoso.

Y lo anterior significa que la banca no asigna eficientemente los créditos bancarios en la economía real. Basta constatar cómo, por ejemplo en Europa, hoy los bancos se llenan de créditos a los "Infalibles Soberanos", o a los que por su calificación crediticia pertenecen a la AAAristocracia, mientras que "Los Riesgosos", quienes podrían ayudar a crear empleos, cada día consiguen menos créditos.

Lo anterior impide esa toma de riesgo tan necesaria para que la economía real pueda crecer fuerte y no fofa. Hoy la banca no toma el riesgo de financiar el futuro, y solo refinancia el pasado que se percibe más seguro.

Hace siete años se desató la crisis con los títulos garantizados por hipotecas mal otorgadas al sector "subprime" de Estados Unidos. Por cuanto tales títulos recibieron una calificación de crédito AAA, Basilea II le permitía a la banca mantenerlos en cartera contra sólo un 1.6% de capital... un apalancamiento autorizado de ¡62.5 veces a 1!

Como comprenderán, las inmensas pérdidas que los anteriores títulos provocaron, no fueron el resultado de pérdidas esperadas, sino de pérdidas inesperadas derivadas de una equivocada percepción de riesgo.

Y esa inmensa falla regulatoria aún ni siquiera se discute. Y los responsables han logrado vender muy bien su "yo-no fui". Ejemplo de ello es Mario Draghi, quien por años fue el presidente del Consejo de Estabilidad Financiera que colaboraba de cerca con el Comité de Basilea, y hoy es presidente del Banco Central Europeo. Como ven en todos sitios se cuecen habas.

¿Qué sugiero? Una solo porcentaje de capital para todo activo. Por ejemplo 8%. Así habría con qué enfrentar muchas pérdidas no esperadas, sin causar distorsiones.

jueves, 14 de noviembre de 2013

En Europa la banca ya no financia futuro

Y sólo refinancia el pasado.

Permítame alejarme de nuestra tragedia nacional, donde un gobierno parasitario saquea al país, regalando, a diestra y siniestra, la gasolina y los dólares de nuestras resultas petroleras... para nuevamente referirme a las trágicamente equivocadas regulaciones bancarias en el mundo, diseñadas por quienes les importa un rábano la economía real, la no bancaria.

Lo principal de tales regulaciones son los requerimientos de capital (patrimonio), basados en los riesgos percibidos. Más riesgo más capital, menos riesgo mucho menos capital.

Y eso resulta en que la banca puede esperar ganar retornos ajustados por riesgo sobre capital, mucho más altos refinanciando lo seguro (el pasado) que financiando lo riesgoso (el futuro).

Y eso resulta en que las economías ya no tomarán los suficientes riesgos para producir lo seguro del mañana... sino que se dedicarán a ordeñar la vaquita del ayer, hasta que produzca su última gotita de leche.

Todo por ignorancia. Ignoran que ya los bancos han considerado los riesgos percibidos, tales como los que se reflejan en las calificaciones crediticias, cuando fijan las tasas de interés, los montos de los préstamos y demás cláusulas, como los plazos. Y cuando entonces reutilizan las mismas percepciones de riesgo, para fijar el patrimonio requerido, solo garantizan que el sistema bancario sufra una sobredosis de riesgo percibido.

Además olvidaron que su riesgo con los bancos, no tiene nada que ver con los riesgos percibidos de los clientes del banco... y todo por ver cómo los banqueros perciben y reaccionan ante esos riesgos.

Y sobre las distorsiones que lo anterior provoca en la asignación de los créditos bancarios en la economía real, aún nada se discute.

Para una persona mayor, retirada, con justos ahorros, un asesor financiero debe recomendarle una estrategia de inversión súper segura y líquida, tradicionalmente bonos del Estado. Pero si se trata de un profesional joven, que está ahorrando para su retiro en unos 30 años, la obligación del asesor es recomendarle tomar mucho más riesgos, por ejemplo comprar acciones.

Y por lo que se puede decir que los reguladores diseñaron reglas para los viejos, y no para los jóvenes. Les aseguro que si la juventud europea, por ejemplo las de España, Italia, Portugal y Grecia, levantasen sus ojos un poquito de sus iPads, o similares utensilios, y se dieran cuenta de lo que les están haciendo, muchos sitios arderían... como Troya. 

Aún peor. Los reguladores, al exigir que los bancos tengan un 8% de capital al prestarle a un empresario común y corriente, pero permitirles no tener capital alguno al prestarle a los gobiernos, sigilosamente introdujeron un comunismo perverso, que altera todas las ecuaciones de riesgo-precio en los mercados de capitales. Eso sí, en conchupancia con otros beneficiados, como los miembros de la AAA-ristocracia.

Pero dirán... "Así por lo menos tendremos bancos seguros". No sean ilusos. Todas las crisis bancarias, cuando no es por fraude, se han desatado por un exceso de préstamos a algo ex ante percibido como absolutamente seguro, y que luego resultó riesgoso; y ninguna crisis bancaria en toda la historia se desató a causa de excesivos préstamos a lo que correctamente era percibido como riesgoso.

De joven, en Suecia, en la iglesia donde de vez en cuando acudía, se cantaban salmos que imploraban "Dios, háganos audaces". Los reguladores en Europa, con respecto a la banca, lo que están premiando es su cobardía.

jueves, 29 de agosto de 2013

¡Joven!, pelee por su derecho al riesgo

Me permito hoy alejarme de nuestra tragedia nacional, para referirme a la tragedia global del creciente desempleo juvenil; que sostengo es en gran parte causado por las pésimas regulaciones bancarias del Comité de Basilea.

Tales regulaciones establecen que los bancos deben mantener mucho más capital, o sea patrimonio, para los activos considerados como "riesgosos", que para aquellos que se perciban como "absolutamente seguros". Y eso no tiene sentido.

Así, la banca logra obtener muchos mayores rendimientos ajustados por riesgo sobre su patrimonio, prestándole a "los infalibles", que prestándole a "los riesgosos". Y lo cual solo significa favorecer lo ya favorecido por el mercado, y discriminar lo ya discriminado por el mercado. Sus consecuencias son nefastas.

Eso solo asegura que cuando uno de esos ex antes "infalibles", resulta, tarde o temprano, ex pos, no serlo, que el banco tendrá poco patrimonio con qué responder.

Y peor aún, vuelve añicos las posibilidades de que la banca logre asignar con eficiencia los recursos crediticios en la economía real... lo que significa poca creación de empleos.

En Washington, en octubre, habrá una "Cumbre de Juventud". En un mundo donde abundan los viejos que están más preocupados por su propio bienestar que por las perspectivas de sus jóvenes, puede que tal cumbre no reciba la debida atención.

Esa cumbre invita a personas de 18 a 35 años de edad, a presentar propuestas sobre unos casos de desarrollo; que pongan de relieve los desafíos que en la vida real enfrentan las organizaciones para el desarrollo. Uno de éstos se titula "Un mejor producto financiero para microempresarios, jóvenes y pequeñas empresas".

Y como por "viejo" no puedo competir, aquí les cuelo mi propuesta:

Reguladores. Eliminen sus requerimientos de capital basado en riesgo percibido. Con éstos solo incentivan los bancos a prestarle más de la cuenta a lo "absolutamente seguro". Acepten que el desarrollo requiere de la toma de riesgos.

Además, de nada les sirve su aversión al riesgo. Todos los problemas de la banca, los de ayer hoy y siempre, se derivan de lo que ustedes y los banqueros consideran como absolutamente seguro; tales como soberanos, bienes inmuebles y poseedores de calificaciones crediticias AAA. Jamás hemos sufrido una crisis bancaria mayor a consecuencia de excesivos préstamos a nosotros, los "riesgosos", los microempresarios, los jóvenes y las pequeñas empresas.

Y si absolutamente necesitan distorsionar el mercado, para así justificar sus sueldos o alimentar sus egos, permítale entonces a los bancos mantener menos capital sólo de acuerdo a lo que indicaría unas calificadoras sobre el potencial de generación de empleo juvenil, o de ayuda a la sostenibilidad ambiental.

Por lo menos así la banca estaría cumpliendo un propósito social más importante que el ser la financiera de la vieja AAAristocracia.

Nosotros, "los riesgosos", también tenemos derecho al crédito bancario en términos competitivos; sin quedar relegados a tener que usar entes especializados en microcréditos.

La banca no se puede dar el lujo de no correr el riesgo con "los riesgosos". De eso depende que se generen nuestros futuros empleos, los "infalibles" del mañana, y hasta los bancos seguros.

Nota: La cumbre es organizada por la Asociación de Profesional Jóvenes del Banco Mundial, la Fundación de las Naciones Unidas, una ONG de Los Ángeles de nombre Athgo, y YEN, una red creada por el Banco Mundial, las Naciones Unidas y la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

jueves, 15 de agosto de 2013

Los ciudadanos europeos deberían preguntarse por qué sus economías reales tienen que rodar cuesta abajo

Los bancos de toda Europa pueden mantener mucho menos capital cuando le prestas a un soberano europeo, o a uno de la AAAristocracia del mundo, que cuando le prestan a las pequeñas y medianas empresas de su propia nación.

Lo que significa que los bancos de toda Europa tienen retornos esperados ajustados por riesgo sobre su patrimonio mucho más altos cuando le prestan a un soberano europeo, o a uno de la AAAristocracia del mundo, que cuando le prestan a empresas pequeñas y medianas empresas de su propia nación.

Lo que por supuesto significa que a todos los bancos de Europa les encanta prestar a los soberanos europeos, o a unos de la AAAristocracia del mundo, y no les gusta prestar a las pequeñas y medianas empresas, empresarios o de nueva creación de su propia u otra naciones europeas.

Y lo que significa, por supuesto, que las economíaa reales en Europa, van rodando cuesta abajo.

Y, lo que significa que por ejemplo los ciudadanos de España deberían preguntarle a sus reguladores bancarios:

¿Por qué necesitan los bancos españoles más capital cuando le prestan a pequeñas empresas españolas que cuando le prestan a Francia?

Y mientras están en eso... ¿Por qué los españoles deben confiar más en el gobierno francés que una pequeña empresa francesa?

Y todos los ciudadanos europeos de todos los demás países europeos deberían hacerle preguntas similares a sus reguladores bancarios.

jueves, 16 de mayo de 2013

El Comité de Basilea viola la democracia

Imagínense que en el Parlamento de algún país europeo, dizque para que los bancos sean más seguros, se proponga lo siguiente:

El permitirle a los bancos mantener un capital muchísimo menor cuando le prestan a "Los Infalibles" que cuando le prestan a "Los Riesgosos"; para que así los bancos ganen un retorno sobre capital muchísimo más elevado cuando le prestan a "Los Infalibles" que cuando le prestan a "Los Riesgosos"; para que así los bancos le presten a "Los Infalibles" y se abstengan de prestarle a "Los Riesgosos".

Y que luego, en el debate de tal propuesta, se concluya que lo anterior significaría que quienes comparados con "Los Riesgosos" ya pagan mucho menos intereses y ya tienen mucho más acceso al crédito, por ser percibidos como "Los Infalibles", gozarían de condiciones crediticias aún más generosas.

Y que por lo tanto igualmente se concluya que eso significaría que quienes comparados con "Los Infalibles" ya pagan intereses mucho más altos y ya tienen el acceso al crédito mucho más restringido, por ser percibidos como "Los Riesgosos", sufrirían de condiciones crediticias aún más adversas.

Y que en el debate, ante la pregunta sobre quiénes son "Los Infalibles", ésos a quienes se desea favorecer, y quiénes son "Los Riesgosos", ésos a quienes se habría de discriminar, se responda: "Los Infalibles" son ante nada los gobiernos y aquellos privados que cuenten con una calificación de riesgo crediticio triple-A; y "Los Riesgosos" son ante nada todos aquellos pequeños y medianos negocios y emprendedores que no cuentan con una alta calificación emitida por una de las tres grandes calificadoras de riesgo crediticio.

¿Qué posibilidades creen que tendría la anterior propuesta de ser aprobada?

¡Ninguna! Y su proponente de seguro tendría que despedirse de su carrera política, puesto que sería el hazmerreír del año.

Y eso especialmente después de que en el debate alguien observase que ninguna crisis bancaria del mundo ha resultado de un exceso de préstamos a "Los Riesgosos", puesto que todas han resultado de excesos de préstamos a quienes considerados como de "Los Infalibles", luego resultaron no serlo.

Y eso especialmente después de que alguien preguntase: "Si los bancos no van a financiar a "Los Riesgosos", aquellos quienes quizás más puedan generarle a nuestros jóvenes las nuevas fuentes de empleo que tanto ansían y necesitan... ¿quién habrá de financiarlos entonces? ¿Usted y yo?".

Y eso especialmente después de que alguien opinase: "Lo de que las manos de unos burócratas reguladores se pongan a intervenir las señales del mercado, eso a mí me suena como que haría la banca muchísimo más insegura de lo que actualmente es".

No obstante la triste realidad es que tales regulaciones bancarias existen, se denominan Basilea II, y se aplican en toda Europa.

Por ejemplo, según Basilea II, un banco español debe mantener un 8 por ciento de capital al prestarle a un "riesgoso" empresario español, pero solo requiere de un 1.6 por ciento de capital al prestarle a un país como era Grecia hace poco, o cero capital al prestarle al gobierno de Alemania.

Por lo tanto, ciudadanos, les sugiero que se averigüen muy bien de dónde rayos sacó un Comité de Basilea las atribuciones para imponer algo de tan fundamental importancia, algo que vuestros respectivos parlamentos jamás hubieren aprobado. A mí me parece que eso viola por entero los debidos procederes de su democracia.

PS. Venezolanos, ruego me perdonen una semana de mutismo sobre nuestras propias tristes realidades.

domingo, 10 de marzo de 2013

Juventud de España, no construyan su futuro sobre justos agravios sino sobre audaces esperanzas

Durante una reciente audiencia del Parlamento español sobre la crisis de las hipotecas y los tantos compradores de vivienda excesivamente endeudados la activista Ada Colau expreso lo siguiente: 

"No puede ser que las personas más vulnerables tengan que vivir con las consecuencias de sus actos hasta la muerte, mientras que las grandes empresas no se hacen responsables y son rescatados con dinero público" 

Y, por supuesto, Ada Colau tiene toda la razón, y por supuesto cualquier persona dispuesta a justificar tal aberración debería ser expuesta al escarnio público, por toda la sociedad. 

No obstante, aún cuando se les reduzca las hipotecas a todos los españoles, hasta donde sus casas les represente al menos 1 euro en patrimonio, o se les permita entregar sus casas y liberarse de sus hipotecas sin consecuencias, los problemas del dónde trabajar, del qué comer, y en los últimos casos del dónde alojarse, persistirán. 

Y de eso se deriva lo que me representa un inmenso problema, y no sólo es España. 

Si los bancos son rescatados… ¿cómo pueden los reguladores ser tan estúpidos como para no permitir que los bancos ayuden rescatar a la economía? 

Lo pregunto por cuanto eso es precisamente lo que los reguladores impiden cuando le otorgan a los bancos irresistibles incentivos para prestarle a lo que se percibe como “absolutamente seguro” y mantenerse bien alejados de lo que se percibe como "riesgoso". 

Y digo eso por cuanto eso es precisamente lo que sucede cuando los reguladores le permiten a los bancos apalancar su capital inmensamente más cuando le prestan a “Los Infalibles” de lo que se les permite cuando le prestan a “Los Riesgosos”, como por ejemplo a pequeñas empresas, a empresarios y a proyectos inmobiliarios en problemas. 

A esta generación de reguladores bancarios excesivamente temerosos, se les olvido que una economía solida, no simplemente obesa, se construye más con inteligentes y audaces tomas de riesgo que con una testaruda y estúpida aversión al riesgo. 

Jóvenes de España, por favor no construyan una coalición de gobierno que busque construir su futuro en torno a los tantos agravios justificados que puedan existir, sino háganse un gran favor y busquen construir ese futuro sobre las base de muchas atrevidas y audaces esperanzas. 

Un amigo 

PS. Algunos puede que les digan… “Pero entonces vamos a tener aún más crisis bancaria”. ¡Olvídense! Excepto cuando por fraudes, absolutamente todas las crisis bancarias han resultado de préstamos exagerados a algunos de “Los Infalibles”, que no resultaron tales, y nunca jamás, de un exceso de préstamos bancarios a “Los Riesgosos”… es sólo que a los reguladores bancarios se les olvido ese detallito.

viernes, 15 de febrero de 2013

¿Cuántos jóvenes están desempleados en Europa sólo por Ustedes los reguladores bancarios? ¡MILLONES!

USTEDES, los reguladores bancarios europeos, decidieron que los bancos se les permitía tener un capital ínfimo cuando le prestan a aquellos ex ante percibido como absolutamente no riesgosos "Los infalibles", y este hecho discrimina de facto terriblemente a los acreedores bancarios que son percibidos como "Los Riesgosos", es decir aquellos sin un rating o aquellos con un rating no magnifico, es decir las pequeñas y medianas empresas y los emprendedores. 

Y USTEDES, con eso minan la vitalidad que puede suministrar aquellos actores que operando sobre las fronteras de la economía real nos hacen mover hacia delante, para no pararnos, para no caer. 

Así que USTEDES, reguladores de bancos europeos: ¿Tienen alguna idea de cuantos de nuestros jóvenes se encuentran sin trabajo y sin expectativas de empleo, y por lo tanto, sin expectativas poder de formar una familia sólo por sus regulaciones? 

Yo les digo: "MILLONES" ¡Vergüenza! 

Sinceramente, si los millones de jóvenes desempleados en Europa llegasen a realmente enterarse de cómo la estupidez de USTEDES le está bloqueando gran parte de su futuro, no me gustaría estar en sus zapatos. 

Ya es hora de que el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Financial Stability Board, arreen ya esa bandera izada por los baby-boomers del “porfa-mantennos-seguros-por-ahora” y después que venga el diluvio. 

PS. Y por cierto fueron USTEDES quienes provocaron la crisis actual, dándole a los bancos excesivos incentivos a construir posiciones a los que ex ante se consideraban "Los Infalibles", pero que ex post no resultaron tales, como títulos calificados AAA, bienes raíces en España, Grecia y mucho más por el estilo. 

PS. USTEDES se llenan la boca expresando creciente preocupación por el aumento de la brecha entre los que tienen y los que no tienen. ¿No entienden que una causa fundamental para que ese brecha aumente son sus regulaciones que favorecen a los ya favorecidos tanto por los mercados y los bancos, "Los Infalibles", y así discriminan en contra de "Los Riesgosos", los ya discriminados por los mercados y los bancos?

sábado, 2 de febrero de 2013

¡Malditos sean ustedes los reguladores bancarios!


Cuando veo a estos esperanzados jóvenes españoles haciendo lo mejor que pueden para mantener la cabeza en alto, y al mismo tiempo sé que tenemos las regulaciones bancarias que van en contra de la creación de empleo, me entra tal tristeza y tal rabia. 

Los actuales requerimientos de capital para los bancos, más capital cuando la percepción del riesgo de los activos del banco es mayor y menos capital cuando la percepción de riesgo es menor, puede sonar tan lógico, pero es en realidad una gigantesca estupidez. 

Primero, nunca, nunca ocurren crisis bancarias como resultado de excesivos prestamos bancarios a "Los Riesgosos" estos siempre, excepto por cuanto hay fraude, han resultado de excesivos préstamos a “Los Infalibles” y que luego no resultaron tales. 

En segundo lugar, estos requerimientos de capital discriminan a "Los Riesgosos", como las pequeñas empresas y los empresarios, yquienes son los que más actúan en los márgenes de la economía real, y representan una de las fuentes más importantes para construir la próxima generación de empleos. 

Y los reguladores están totalmente renuentes a aceptar que están profundamente equivocados y mucho menos rendir cuentas por ello. ¡Malditos sean ustedes los reguladores bancarios!

jueves, 24 de enero de 2013

La subsidiada tasa libre de riesgo

Una de las tasas teóricas y referenciales más importantes en el mundo de las finanzas, es aquella que se conoce como la "tasa libre de riesgo". Claro está, como no hay nada totalmente libre de riesgo, es normal, como aproximación, usar la tasa de interés que paga por el servicio de su deuda pública el país que se percibe teniendo la economía más sólida, por ejemplo Estados Unidos. 

Hoy quiero decirles que esa "tasa libre de riesgos" ha sido consciente o inconscientemente (ruego por lo segundo) manipulada por el Comité de Basilea para la Supervisión Bancaria, ése que busca ser el administrador de riesgos bancarios del mundo. 

A ese comité se le ocurrió, y así impuso, unos requerimientos de capital a los bancos que dependen del riesgo de los distintos activos; principalmente del riesgo percibido por las agencias calificadoras de riesgo crediticio y a quienes tercerizaron el análisis crediticio. 

Al decretar lo anterior el comité ignoró por completo, conscientemente o sin pensarlo (ruego por lo segundo) que lo del riesgo percibido ya era considerado al momento de fijar las tasas de interés a cobrar, el monto de los préstamos y todos los demás términos, digamos que del numerador. En consecuencia, cuando entonces deciden que esa misma percepción de riesgo, también tiene que reflejarse en el capital, digamos que en el denominador, condenan a todo el sistema bancario a una sobredosis de riesgo percibido. 

Y aquello ha significado que todos quienes son percibidos como de mayor riesgo, sean países, empresas o ciudadanos, tengan que pagar tasas de interés más altas y recibir menos préstamos, de lo que hubiere sido el caso sin estas regulaciones.

E igualmente todos quienes se perciben como de menor riesgo, países y empresas con altas calificaciones de riesgo, pagan tasas de interés mucho menores y reciben muchos más préstamos, de lo que hubiere sido el caso sin estas regulaciones. 

Y lo anterior distorsionó y dislocó las economías mundiales a más no decir. No solamente al estimular una peligrosa sobrepoblación de los puertos seguros, sino además al ignorar que la toma de riesgos es el oxígeno de todo desarrollo, y el que los "no riesgosos" de hoy, fueron casi siempre los "riesgosos" del ayer. 

Y lo anterior significa que la "tasa libre de riesgo" que hoy creemos observar en el mercado, en realidad es la "tasa libre de riesgo menos el valor del subsidio regulador del Comité de Basilea". 

Y lo anterior significa que los instrumentos de vuelo que usan los mercados y los bancos centrales en el mundo, hoy simplemente no dan las mediciones correctas. 

¿Cómo es esto posible? "Uno tiene que pertenecer a la intelligentsia para creer cosas como esas: ningún hombre común sería tan tonto", George Orwell, Notas sobre el Nacionalismo, 1945. 

O, como hubiese explicado Patrick Moynihan: "Hay algunos errores que sólo quienes tienen un doctorado, un Ph.D., pueden cometer".

domingo, 30 de diciembre de 2012

El casino bancario manipulado

Aunque a veces no lo parezca, Venezuela sigue formando parte de la economía mundial, por lo que me permito de nuevo tocar el tema de las malas regulaciones bancarias. Por cuanto muchos adjudican la crisis bancaria, en Europa y los Estados Unidos, a que los bancos actuaban como unos casinos, les explicaré las alternativas de préstamos e inversiones que un banco puede hacer, en términos de dos de las apuestas en una mesa de ruleta.


En ruleta hay la "apuesta segura", a negro o rojo, que paga 1 a 1 y la "apuesta arriesgada", a cualquier número, y que pagan 35 a 1. Ambas apuestas tienen un rendimiento esperado idéntico, aun cuando en el caso de la ruleta éste siempre resulta ser negativo, por cuanto la casa gana cuando sale el cero. 

Pero imagínense que de repente un Comité de Basilea para la Supervisión de Ruleta, se preocupó que algunos jugadores hacían demasiadas "apuestas arriesgadas" y que perdían todo su dinero muy rápido, y lo cual podría reflejarse muy mal en ellos como autoridad reguladora , y por lo que decidió hacer algo al respecto. 

Y a tal fin, tal Comité decretó Ruleta Basilea II y el cual, con el fin de mantener a los jugadores jugando más tiempo y no perderlo todo tan rápido, elevó el dividendo de una "apuesta segura" cinco veces, a 5 a 1, mientras que el dividendo de una "apuesta arriesgada" seguía siendo 35 a 1. 

¿Y qué paso? ¡Lo que tenía que pasar! Todos los jugadores corrieron a hacer "apuestas seguras, y ya nadie hacía las "apuestas arriesgadas", por cuanto éstas ya no tenían sentido. 

Y los jugadores se emocionaron con sus ganancias, y apostaron más que nunca, a lo rojo o negro, a lo seguro, y así que, cuando de repente apareció el cero, como tarde o temprano tenía que ocurrir, se perdieron las fortunas más grandes, hasta el punto tal que el casino tuvo que hasta pagarles el taxi a casa. 

De igual manera, antes de las regulaciones bancarias de Basilea, todos los préstamos bancarios o alternativas de inversión, le producían al banco el mismo retorno esperado sobre capital, ajustado por el riesgo percibido y el costo de transacción, por cuanto eso es lo que suele resultar de un mercado libre y competitivo. 

Pero hoy, de acuerdo a Basilea II, cuando un banco le presta a los "infalibles", tales como "sólidos países soberanos" y a poseedores de una calificación de crédito triple-A, sólo se les requiere mantener un 1.6 por ciento en capital, lo que significa un apalancamiento de capital autorizado de 62.5 veces a 1. Y eso resulta ser cinco veces mayor que el apalancamiento permitido cuando los bancos le prestan a "los riesgosos", tales como medianas empresas, y para lo cual los bancos deben mantener un 8 por ciento en capital, o sea un apalancamiento de sólo 12.5 a 1. 

Esta manipulación de las expectativas de retorno de la banca, y que elevó de una manera inmensa la rentabilidad de los bancos al prestarle a los "infalibles" comparado con prestarle a "los riesgosos", garantizo que cuando ocurrió el "cero bancario", el que algunos "infalibles" no eran tan infalibles, los bancos se encontrasen desnudos sin capital. Y mucho peor, eso también le imposibilita a los bancos a realizar su vital función de asignación de recursos económicos con eficiencia. 

Y lo más triste es que a los cinco años después del desastre en 2007-08, la manipulación de las expectativas de rendimiento de la banca aún no es objeto de debate; y la próxima Basilea III, con requisitos de liquidez que también están en función del riesgo percibido, solo amenaza empeorar las distorsiones.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sr. Regulador de Bancos: ¿Tiene un empleo en una empresa triple A un mayor valor para la sociedad que uno en una pequeña empresa “riesgosa”?

En la actualidad, por sus acciones, Usted claramente responde "Sí" a esta pregunta. 

El hecho es que con sus requerimientos de capital para los bancos basado en los riesgos percibidos, el acceso al crédito bancario para quien este percibido como “riesgoso” se hace mucho más difícil y costoso de lo normal, mientras que, para uno de sus “infalibles”, ese mismo acceso se hace mucho más fácil y barato de lo normal. 

Eso sencillamente no tiene sentido y distorsiona por completo la función de una asignación eficiente de recursos económicos de nuestros bancos. 

Son justamente "los riesgoso", las pequeñas empresas y emprendedores, quienes más necesitan del acceso al crédito bancario en condiciones de mercado que sean justas, y es también esos mismos prestatarios, quienes tienen las mayores posibilidades de crear las próximas generaciones de empleos. 

Además: ¿Por qué un banco tiene que tener más capital cuando le presta a una pequeña empresa que genera empleos en el sector privado que cuando le presta a un gobierno que crea empleos en el sector público? 

Sr. Regulador Bancario, si yo fuese un joven europeo, con pobres perspectivas de empleo, le patearía el culo, lo más fuerte posible. Sus regulaciones discriminan odiosamente a favor de "Los infalibles" y en contra de "Los Riesgosos"... y con ello en contra del futuro mío.